
Los flamantes diputados federales se autorizaron un “ligero” aumento salarial, por extraño que parezca las bancadas de todas las fuerzas políticas se pusieron de acuerdo y se autorizaron un incremento del 9.53 %.
Mientras ellos hacen esfuerzos para que les alcance para pagar gasolinas de las Suburbans, zapatitos de lujo, relojes, etc, también aprobaron recortes a órganos autónomos, al Poder Judicial y a programas de salud, seguridad, etc.
En términos mensuales, su salario base pasará de 99 mil 457 a 108 mil 935 pesos, sin contar bonos o prestaciones adicionales, como el seguro de vida contratado.

